miércoles, 25 de enero de 2017

PSICOANÁLISIS PARA TODOS. NEUROSIS, PSICOSIS, ENFERMEDADES PSICOSOMÁTICAS







El psicoanálisis es un tratamiento eficaz para enfermedades psíquicas tales como miedos y fobias, ansiedad y angustia, Trastorno Obsesivo Compulsivo -TOC-, histeria, hipocondría, psicosis, paranoia, depresión. También para aquellas enfermedades que manifestándose en el cuerpo tienen un origen psíquico o un componente muy importante psíquico tales como cáncer, enfermedades infecciosas, afecciones renales, alteraciones ginecológicas y sexuales, infarto de miocardio, trastornos alimentarios, adicciones, etc.



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Virginia Valdominos

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martes, 10 de enero de 2017

DESPERSONALIZACIÓN - DESREALIZACIÓN



LA DESPERSONALIZACIÓN

Por Virginia Valdominos. Psicoanalista del Grupo Cero

La despersonalización es un síntoma en la psicosis y en la neurosis. Consiste en una disociación por la que la persona percibe como extraños su propio cuerpo, su ambiente o sus pensamientos. A menudo las personas lo describen como si se encontraran dentro de un sueño, como si se tratase de algo irreal. Pero saben que no es real lo que están viviendo.

La persona que lo vive puede pensar que se está volviendo loca o que está a punto de deprimirse o de comenzar un trastorno grave.

Puede durar unos minutos o extenderse en el tiempo, Para la mayoría de las personas los síntomas son leves y duran poco tiempo. Para otras pueden prolongarse en el tiempo y afectar a su vida diaria.

Todo el mundo vive esta disociación alguna vez en su vida. Es una disociación primordial del ser humano. Sabemos que el aparato psíquico está dividido en una parte inconsciente y una parte consciente y que los mismos mecanismos que llevan a la salud llevan a la enfermedad. Porque la diferencia entre salud y enfermedad es una diferencia de cantidad. Y esa disociación primordial se produjo cuando se constituyó nuestro psiquismo y se repite muchas más veces en la vida.

Menassa recoge en su libro “Freud y Lacan Hablados 5”, que Fairbain decía que el establecimiento de esta esquizofrenia primordial ocurría cuando el niño iba a la escuela primaria, o bien cuando iba al servicio militar, u ocurría cuando se casaba, y si no le pasaba en ninguna de esas coyunturas y lo poníamos en un bote en el océano Pacífico con olas de hasta 30 metros, el sujeto se ponía esquizofrénico ¿Por qué? Porque la enfermedad básica del ser humano es esa división de la personalidad. Para el psiquiatra argentino Pichon Riviére, la enfermedad básica del ser humano era la depresión porque para no encontrarse con la ambivalencia hacia los objetos amorosos el sujeto se disocia o maneja de alguna manera sus objetos para producir una fobia, una histeria o una paranoia.

Para Freud el trauma psíquico es el hecho de ser hablantes, de provenir de padre y madre, de ser sujetos sexuados y por lo tanto mortales. Cómo se posiciona cada persona frente a este trauma universal es el Complejo de Edipo.

Según Freud la división del Yo del sujeto se produce como un proceso de defensa frente a una situación de presión cuando el Yo del niño se halla frente a una exigencia pulsional poderosa que está acostumbrado a satisfacer y súbitamente es asustado por una experiencia que le enseña que la continuación de esta satisfacción traerá consigo un peligro real casi intolerable (hablaremos en un próximo artículo de la “amenaza de castración en psicoanálisis”). Hay un conflicto entre la exigencia pulsional y la prohibición por parte de la realidad. Pero en la práctica el niño toma los dos caminos simultáneamente generando una solución que suma las dos reacciones contrapuestas: el resultado habitual es que el niño acepta la amenaza y obedece a la prohibición, al menos en parte. Y abandona en parte la satisfacción pulsional. Puede aceptar la prohibición y a la vez rechazar la realidad, que es lo que sucede en la psicosis. O puede aceptar la prohibición y a la vez negar la realidad como sucede en la neurosis.

La despersonalización o desrealización puede pasar muchas veces en la vida como también pasamos muchas veces en la vida por el Complejo de Edipo (cada vez que tomamos una decisión importante, cada vez que se ponen en cuestionamiento nuestros significantes). Lo que va a diferenciar a unas personas de otras es cómo se posicionan frente a la aceptación de la diferencia sexual. De este modo, la angustia, la tristeza, el dolor, condimentos normales de toda vida interesante, de todo momento de creación, llevan en ocasiones a la mutilación, a la enfermedad, a la muerte.

Cada paciente en su psicoanálisis personal tendrá que realizar el trabajo de autoconocerse y autotransformarse.

Virginia Valdominos
Psicoanalista
Tfno. 911257747
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jueves, 18 de agosto de 2016

EL MECANISMO PARANOICO

El psicoanálisis descubre cuál es el mecanismo de la paranoia a partir del estudio de toda una serie de casos de paranoia en hombres y mujeres de raza, profesión y posición social muy diferentes, cuyos historiales patológicos estudiamos, descubriendo, con sorpresa, cuán claramente dejaban ver todos ellos, en el punto central del conflicto patológico, la defensa contra el deseo homosexual, y cómo tales sujetos habían fracasado todos en el sojuzgamiento de su homosexualidad inconscientemente intensificada. No esperábamos de verdad tan preciso
descubrimiento. Justamente en la paranoia no es nada evidente la etiología sexual, resaltando, en cambio, en su motivación, y sobre todo en cuanto al hombre, las contrariedades y las postergaciones sociales. Pero no hace falta profundizar gran cosa para reconocer que lo realmente eficaz en tales contrariedades de orden social es la participación de los componentes homosexuales de la vida sentimental.

En todos ellos se observa una fantasía homosexual que no es tolerada por la moral del sujeto. Y diríamos que el carácter paranoico está en que la reacción del sujeto como defensa contra una fantasía optativa homosexual ha consistido precisamente en un delirio persecutorio.

Aunque la vida normal de estas personas no manifieste para nada esa tendencia homosexual, cuando el paciente comienza a relatar sus fantasías aparece claramente el citado mecanismo que consiste en que el paranoico intenta defenderse de una sexualización de sus tendencias sociales con otros hombres.

El punto débil ha de encontrarse en el camino que se extiende entre el autoerotismo, el narcisismo y la homosexualidad, lugar en el cual se halla localizada su disposición a la enfermedad.

El mecanismo paranoico es el siguiente: “Yo (un hombre) le amo (a un hombre)”
Esta frase queda contradicha por el delirio persecutorio que proclama:
“No le amo, le odio”.

Esta contradicción que aparece en lo inconsciente no puede hacerse consciente en el sujeto paranoico. De tal manera que el mecanismo de la producción de síntomas de la paranoia exige que la percepción interior, el sentimiento, sea sustituida por una percepción exterior y de este modo la frase “yo le odio” se transforma por medio de una proyección en esta otra “Él me odia, me persigue, lo cual me da derecho a odiarle”. El sentimiento impulsor inconsciente se muestra así como una consecuencia deducida de una percepción exterior:
“No le amo, le odio porque me persigue”.

El perseguidor es el hombre anteriormente amado.

En la producción de síntomas de la paranoia resalta en primer término el proceso que denominamos proyección: una percepción interna es reprimida y en sustitución surge en la conciencia su propio contenido pero deformado y como percepción externa.

En el delirio persecutorio la deformación consiste en una transformación del afecto: aquello que había de ser sentido interiormente como amor es percibido como odio procedente del exterior
Los celos delirantes son una forma posible de esta contradicción y la erotomanía otra. Pero eso lo veremos en los próximos vídeos.

También juega un importante papel en la paranoia, el más importante, el mecanismo de la represión, que estudiaremos detenidamente en próximos artículos.

Gracias.

Virginia Valdominos
Psicoanalista
Tfno. +34 911257747
virginia.valdominos@gmail.com





jueves, 4 de agosto de 2016

TERAPIA DE FAMILIA: LA GESTIÓN DE LAS EMOCIONES DE LOS PADRES FRENTE A LOS COMPORTAMIENTOS DE LOS NIÑOS. EL TRABAJO SOBRE UNO MISMO.





LA GESTIÓN DE LAS EMOCIONES DE LOS PADRES FRENTE A LOS COMPORTAMIENTOS DE LOS NIÑOS. EL TRABAJO SOBRE UNO MISMO.

En general, nadie nace con el saber de ser padre o madre. El padre y la madre han de construirse como tales en esa función. 

Es muy importante que los padres sepan gestionar sus emociones frente a los comportamientos de los niños. La ira, la irritación, la frustración, la envidia, los celos, la tristeza, son algunas de las emociones frecuentes que se desencadenan en las personas y que se pueden gestionar con un entrenamiento especializado.

Cuando los niños no tienen límites o los están descubriendo, es muy importante que los padres, sí tengan límites, porque es la única forma en que podrán transmitir a sus hijos los límites. Si los padres no tienen límites, aparecerán en los niños problemas de comportamiento y salud.

Hay una tendencia inconsciente en todos los humanos a hacer las cosas tal y como se hicieron en el pasado, tendencia a la repetición, y en ocasiones los padres han de luchar contra esa tendencia para incluir en la educación de sus hijos pautas convenientes para su crecimiento como seres sociales.

No es que los padres sean los responsables del comportamiento de sus hijos, pero si los padres aprenden a gestionar sus propias emociones, fantasías inconscientes, recuerdos reprimidos e incluyen la realidad en su comportamiento como padres, podrán ocupar la posición que corresponde con respecto a sus hijos produciendo para toda la familia una salud más equilibrada.

Virginia Valdominos Pastor
Psicoanalista
Tfno. 91 125 77 47 / 664 222 008
www.virginiavaldominos.com



martes, 2 de agosto de 2016

EL MÉTODO DE LA INTERPRETACIÓN ONÍRICA Y EL MECANISMO DE LA SUSTITUCIÓN



-          - El aparato psíquico está constituido por ello, yo y superyó.
-          - Ello es el caldero de las pulsiones. Energía vital.
-          - Yo regula las relaciones entre el Ello y el superyó. Y entre el sistema y la realidad.
-          - Además entre ello, yo y superyó no solamente hay relaciones intersistema, sino que también hay relaciones intra sistémicas, entre la parte inconsciente del yo y su parte consciente, entre la parte inconsciente de superyó y su parte consciente (conciencia moral) y en el ello, que es pura pulsión y la parte del ello constituída por los deseos sexuales infantiles y reprimidos.
-         -  En esta última parte del ello se centra el psicoanálisis. Lo inconsciente reprimido.
-         -  La interpretación psicoanalítica del paciente Fulanito es el deseo inconsciente del paciente Fulanito.
-         -  La interpretación psicoanalítica es el método del psicoanálisis que se llama MÉTODO DE INTERPRETACIÓN-CONSTRUCCIÓN.
-         -  La sustitución es un mecanismo psíquico que consiste en desplazar la energía sexual de un objeto volverla al yo y ponerla de nuevo en un nuevo objeto sexual.
-         -  Sexual, para el psicoanálisis, es todo aquello tocado por la palabra.
-       - El contenido de las palabras no es el mismo para todas las personas.

miércoles, 8 de junio de 2016

PSICOANALISIS DE LA BAJA AUTOESTIMA



BAJA AUTOESTIMA

La autoestimación es una tendencia normal y necesaria para una persona. Una
autoestima demasiado alta puede llevar al narcisismo y al exceso de
personalidad. Una autoestima baja puede llevar a la melancolía y al ataque a
uno mismo. 

El psiquismo humano es complejo, formado por varias instancias. De tal
forma que en nosotros pueden convivir diferentes tendencias: una a favor de que
las cosas vayan bien, otra en contra de que las cosas vayan bien. Un amor a uno
mismo y una tendencia a odiarse y agredirse a sí mismo.
La autoestimación es en relación a un ideal del yo.  A este yo ideal se le consagra el amor de sí
mismo de que en la niñez era objeto el yo real. El narcisismo aparece
desplazado sobre este nuevo yo ideal, adornado, como el infantil, con todas las
perfecciones.

A las personas nos cuesta mucho renunciar a la perfección de nuestra niñez.
Como no ha podido mantenerse a lo largo de la vida, se intenta conquistar
mediante el ideal del yo. Aquello que proyecta ante sí mismo como su ideal es
la sustitución del narcisismo perdido de su niñez, en el cual nosotros mismos
éramos nuestro propio ideal.

La autoestimación es una expresión de la magnitud del yo. Todo lo que una
persona posee o logra, cada residuo de su primitiva omnipotencia confirmado por
su experiencia, ayuda a incrementar su autoestimación. En la vida erótica, el
no ser amado disminuye la autoestimación y el serlo, la aumenta. La dependencia
del objeto amado disminuye la autoestimación: el enamorado es humilde. El que
ama pierde una parte de su narcisismo y solo puede compensarla siendo amado.

La percepción de la
impotencia, de la imposibilidad de amar, a causa de perturbaciones físicas o
anímicas, disminuye mucho la autoestimación. Esta es una de las causas del
sentimiento de inferioridad. Otra es el empobrecimiento del yo cuando grandes
cargas de energía psíquica (tendencias sexuales) le son sustraídas es decir,
están fuera de control.

PSICOANALISIS DE LA BAJA AUTOESTIMA. TRATAMIENT DE LA BAJA AUTOESTIMA EN MADRID.